La policía remató a golpes a un mendigo por abollarle el coche al banquero que lo atropelló

Hace cuatro años o así, cruzaba un mendigo por un paso de cebra en la localidad de San Juan de los Placeres Carnales, sin imaginar que la ciega balanza de la justicia estaba a punto de alcanzarle.

Con cuatro duros, o sea unos 12 Cts. de Euro, se dirigía el indeseable homínido a la bodega de doña Clementina R.S. a comprar una barra de pan, siempre que la susodicha, le fiara los € 0,78 que le faltaban. Sin embargo, el Dios Todopoderoso que todo lo ve y todo lo sabe y nada corrige por mucho que le oremos e imploremos, había decidido acabar con la mísera vida del mendigo porque era una carga para el papá Estado y para ello utilizó la mano justiciera de un banquero.

En efecto, Juan Sebastián E. de G. de 48 años, banquero de profesión, usurero de oficio y especulador por afición, circulaba a 120 kilómetros/hora por la calle de Fray Tarcisio el Follador, borracho como una cuba y drogado como un macaco, cuando Pedrito Pérez Pérez, de 38 años, menesteroso de profesión, oficio y afición que cruzaba por el citado paso de cebra, estrelló de lleno su sucia humanidad contra el lujoso coche del respetabilísimo ejecutivo de la banca, ocasionándole poco estéticas abolladuras en la parrilla. Los servicios sanitarios atendieron inmediatamente al sorprendido conductor, controlando su tensión arterial y las fuerzas del orden, al percatarse de que el cuerpo del miserable desgraciado se retorcía en el suelo, posiblemente de júbilo según reza en el atestado, decidieron acabar con tan innecesaria existencia a patadas y a golpes de porra.

Casi paralelamente, es decir apenas conocido el suceso, el alcalde, sociotraidor,apoyado por sus propios concejales y los del Partido Conservador que criticaron la moción pero que la votaron favorablemente, decidieron que todos los testigos (parientes, amigos y conocidos incluídos), debían pagar el arreglo del vehículo y dejar un fondo para futuras reparaciones o su sustitución, si era de menester..

Las centrales sindicales UGM (Unión General de Mendigos) y CC.VV. (Comisiones Vagueras), pusieron el grito en el cielo por que el mendigo-agresor no fue ultimado de un tiro en la nuca, para ahorrar tiempo y esfuerzo a las agentes policiales.

Y colorín col0rado, esta historia casi verdadera, se ha… ¡No! No se ha acabado.

Como se suele decir, cualquier semejanza con sinvergüenzas y hechos reales es absolutamente intencional

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s